La bondad y el amor que Adriana comparte con nosotros detona ese proceso espiritual…

En ocasiones nuestros niveles más altos de conciencia llegan a nuestra vida cuando permitimos que personas ajenas a la cotidianidad toquen nuestro corazón. En ese momento sucede que la mejor versión de nosotros mismos aflora en medio de la confusión y la luz comienza a llegar como por arte de magia. La bondad y el amor que Adriana comparte con nosotros detona ese proceso espiritual que termina dando respuesta aquellas preguntas que por años reposaban en nuestro corazón. Gracias

Jorge R.